Cómo hacer el Camino de Santiago con perro

Cómo hacer el Camino de Santiago con perro

Hay muchas formas de hacer el Camino de Santiago. Solo, en grupo, buscando silencio, buscando respuestas… o simplemente caminando para respirar un poco más despacio que en la vida normal.

Yo lo hice por primera vez con Nala. Y sí: hacer el Camino con perro es posible. Pero también tiene sus particularidades. Porque el Camino es maravilloso… pero no está exactamente pensado para peregrinos de cuatro patas. Aun así, si compartes la vida con un perro sabes perfectamente que la pregunta no es si merece la pena, sino cómo hacerlo bien.

¿Se puede hacer el Camino de Santiago con perro?

Sí. Totalmente.

Cada vez hay más peregrinos que recorren el Camino acompañados de su perro. Pero conviene tener claras algunas cosas antes de empezar.

La primera: la logística cambia bastante.

Muchos albergues no admiten animales, por lo que tendrás que planificar mejor los alojamientos. Hay hoteles rurales, pensiones y algunos albergues privados que sí permiten perros, pero no siempre están disponibles en todas las etapas.

Eso significa que a veces toca ajustar el recorrido… o improvisar un poco. Y el Camino, curiosamente, también va de eso.

6 + 1 consejos para hacer el Camino de Santiago con tu perro

En este vídeo comparto algunas preguntas clave que conviene hacerse antes de empezar el Camino con tu perro, junto con varios consejos que a mí me han funcionado después de varios Caminos con Nala, Zuri y ahora también con Phoebe.

6 + 1 consejos para hacer el Camino de Santiago con tu perro

Si después de ver esto sigues teniendo claro que el Camino es una buena idea para vosotros, aquí van algunas cosas que conviene preparar antes de empezar la ruta.

Cosas básicas que conviene tener en cuenta antes de empezar el Camino con tu perro

  • valorar la condición física del perro
  • revisar la época del año
  • elegir etapas razonables
  • planificar alojamientos que admitan perros
  • llevar la documentación veterinaria al día
  • cuidar las almohadillas y respetar los descansos durante las etapas del Camino

El ritmo lo marca el perro (y eso es bueno)

Cuando haces el Camino con perro aprendes algo muy rápido:
el ritmo ya no lo decides tú.

Los perros caminan con entusiasmo, sí, pero también necesitan:

  • parar
  • beber agua
  • oler medio bosque
  • volver a por ti cada tres minutos para comprobar que sigues ahí

En realidad hacen algo que nosotros olvidamos hacer muy a menudo: vivir el camino mientras lo recorren. Y eso cambia completamente la experiencia.

La mochila también es suya

Si el perro es de tamaño medio o grande puede llevar alforjas ligeras con algunas de sus cosas.

Nada excesivo, claro, pero sí lo básico:

  • un poco de comida
  • algún snack
  • cartilla veterinaria
  • un pequeño chubasquero si hace falta

Nala llevaba sus alforjitas y caminaba feliz con ellas, como si supiera que también formaba parte de la expedición 🙂

Camino con Nala y Zuri

Camino con Zuri

No todos los tramos son iguales

Hay etapas del Camino muy sencillas… y otras bastante duras. Cuando vas con perro conviene prestar especial atención a:

  • tramos largos asfaltados
  • calor intenso
  • etapas demasiado largas

A veces es mejor dividir una etapa o ajustar kilómetros. El Camino no es una competición. Nunca lo ha sido.

Dormir en el Camino cuando viajas con perro

Una de las primeras cosas que aprendes al hacer el Camino con perro es que los alojamientos no son infinitos.

Muchos albergues públicos no admiten animales, así que toca planificar un poco más las etapas y buscar hoteles, casas rurales, pensiones o albergues privados donde sí acepten perros.

No son tantos como nos gustaría, pero los hay. Y con un poco de previsión se puede organizar perfectamente.

En uno de mis Caminos —el V Camino con Zuri— fui anotando los alojamientos en los que nos quedamos que aceptaban perros y cómo fue la experiencia en cada uno de ellos. Si quieres verlo con más detalle, puedes leerlo aquí:

👉 V Camino con Zuri

Ahí cuento etapas, alojamientos y pequeños detalles que pueden ahorrarte más de un quebradero de cabeza cuando organizas el Camino con perro.

Además, después de mi último Camino con Phoebe, he reunido también una lista actualizada de alojamientos del Camino de Santiago que admiten perros, basada en esa experiencia más reciente.

👉 Ver la lista de alojamientos del Camino de Santiago que admiten perros basada en mi último Camino (2026)

La reacción de la gente cuando haces el Camino con perro

Algo curioso que ocurre cuando haces el Camino con perro es la reacción de los demás peregrinos. Muchísima gente se acerca a saludar, a preguntar por el perro o simplemente a comentar lo bonito que es compartir la experiencia.

Los perros, además, tienen una capacidad especial para generar encuentros. Y el Camino también va mucho de eso.

El Camino no está pensado para perros… pero tampoco para la prisa

Es cierto que el Camino de Santiago todavía no está completamente preparado para peregrinos con perro, aunque va mejorando año a año.

Hay menos alojamientos disponibles y a veces hay que planificar un poco más. Pero también es cierto que el Camino nunca ha sido un viaje cómodo.

Es un viaje humano. Y compartirlo con un animal que camina contigo sin cuestionar nada… cambia la experiencia.

El Camino sigue (ahora con Phoebe)

El Camino tiene algo curioso: cuando lo haces una vez, sabes que volverás.

Después de descubrirlo ya hace años con mi Nala y después varias veces con Zuri, este año he vuelto a hacerlo con Phoebe, que llegó a casa hace poco más de un año y ya se ha estrenado como perregrina.

Cada perro vive el Camino a su manera. Algunos lo recorren tranquilos, otros con la energía de quien descubre el mundo paso a paso.

Phoebe es de las segundas. Como buena cachorra de año y medio 🙂

De este último Camino hay un pequeño resumen en vídeo —uno en Instagram y otro en YouTube— donde se ven algunos momentos del viaje y las reflexiones que me dejó. Y como en los anteriores, estoy preparando también una lista actualizada de alojamientos del Camino de Santiago que admiten perros, basada en esta última experiencia.

Porque si algo he aprendido después de varios Caminos es que compartir esta información ayuda mucho a quienes están pensando en hacerlo.

Cuando el Camino se convierte en algo más

Mi primer Camino con Nala fue mucho más que una ruta. Fue silencio, conversación sin palabras, cansancio compartido y una sensación muy clara de estar exactamente donde tenía que estar.

Aquella experiencia acabó convirtiéndose también en el libro El CaNino de Santiago, donde cuento cómo fue ese primer viaje juntas. Pero sobre todo fue un recordatorio de algo muy simple: caminar con quien quieres siempre merece la pena.

Camino con Phoebe

Preguntas frecuentes sobre hacer el Camino de Santiago con perro

¿Qué perros pueden hacer el Camino de Santiago con su dueño?

No todos los perros están preparados para recorrer largas distancias durante varios días seguidos. Lo más importante es valorar su edad, su estado físico y si está acostumbrado a caminar. Un perro activo y acostumbrado a hacer rutas suele adaptarse bien si las etapas se planifican con sentido común.

¿Cuántos kilómetros puede caminar un perro al día en el Camino de Santiago?

Depende mucho del perro y de su forma física, pero en general conviene plantear etapas moderadas, similares o incluso algo más cortas que las que harías tú. Muchos peregrinos que hacen el Camino de Santiago con su perro prefieren etapas de entre 15 y 20 kilómetros, ajustándolas según el terreno, el calor o el cansancio.

¿Se puede dormir con perro en el Camino de Santiago?

Sí, pero es importante planificar bien los alojamientos. No todos los albergues admiten animales, aunque cada vez hay más opciones pet-friendly: albergues privados, hostales o pequeñas casas rurales que aceptan peregrinos con mascota. Reservar con antelación suele ser buena idea.

¿Qué llevar para hacer el Camino de Santiago con tu perro?

Además de lo básico (agua, comida y correa), es recomendable llevar:

  • cartilla veterinaria o pasaporte del perro
  • un pequeño botiquín
  • algo para proteger las almohadillas si el terreno es duro
  • un recipiente plegable para agua
  • comida suficiente para las etapas
  • y, sobre todo, tiempo para parar, descansar y disfrutar del Camino de Santiago juntos.

Si alguna vez has pensado en hacer El Camino con tu perro, solo puedo decirte una cosa:

Prepáralo bien, camina despacio… y disfruta. Porque cuando un perro camina contigo, el Camino siempre es un poco más bonito.

Y si estás pensando en hacer el Camino de Santiago con tu perro, ojalá esta experiencia te sirva para empezar a imaginar vuestro propio Camino.

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